Big Ben & London Eye
Puente de Londres
London Eye
Torres de Londres noche
Torres de Londres noche

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" En esta Abadía de Londres se coronaron numerosos reyes ingleses, es panteón real y el mejor ejemplo de la edificación religiosa medieval londinense.Edificio gótico que data en sus comienzos de 1245, en él podremos encontrar no sólo la historia de la Monarquía Británica, también las tumbas de Isaac Newton, Charles Darwin, entre otros. "

La Abadía de Westminster o Iglesia colegiata de San Pedro de Westminster es una iglesia del tamaño de una catedral. No hay que confundirla con la Catedral de Westminster ya que este último no tiene nada que ver.

La Abadía es el lugar en que reposan grandes personajes de la cultura y monarcas británicos.
Está localizada en Westminster, junto al Big Ben o lo que es lo mismo el Palacio de Westminster.

El templo actual, de estilo gótico, fue comenzado en 1245 bajo el reinado de Enrique III, su construcción comenzó en la sede de una antigua basílica, una abadía benedictina, en realidad. Pero las obras son de diversas épocas, como las de las torres de la fachada oeste, construidas entre 1734 y 1745.
Enrique III reconstruyó la abadía en honor a San Eduardo el confesor, cuyos restos reposan en el santuario, su cuerpo está enterrado muy cerca, en la zona en la que reposan los reyes Plantagenet, sus esposas e hijos. De hecho, en la capilla de San Eduardo se pueden ver numerosas tumbas medievales y bellas esculturas.

Cerca,también está la capilla de Enrique II, de inicios del XVI, es una pequeña catedral, donde destaca su magnífico techo. Claustros, de época gótica y una bella sala octogonal del siglo XIII, la sala Capitular, también son de interés.

El templo desde fuera es impresionante. Del conjunto arquitectónico destaca el techo de la capilla, resuelto con bóvedas de abanico de exuberante nervadura, uno de los mejores ejemplos del gótico perpendicular maduro. En el exterior su nota más destacada es la resolución de la cabecera del transepto.

La planta de esta enorme iglesia es muy peculiar, ya que su nave central sorprende por su estrechez, lo que le da también esbeltez a abadía.

Allí se llevan a cabo las coronaciones, oficio del cual se encarga el arzobispo de Canterbury.
Esta monumental iglesia es conocida como panteón para las tumbas de los monarcas, así como de lo más granado de la Monarquía, literatura, y ciencia inglesas. Ser enterrado en la Abadía ha constituido en la historia de la nación inglesa uno de los mayores honores que se le podía rendir a una persona.
Es el lugar tradicional para las coronaciones y entierros de los monarcas ingleses.

Por este hecho es una de las iglesias más visitadas del mundo, las visitas a esta abadía aumentaron considerablemente desde el fallecimiento de la princesa Diana de Gales, ya que recibió todos los honores como miembro de la familia Real. Fue en ese año, en 1997, cuando millones de personas descubrieron el interior de tan singular obra de arte arquitectónica durante la transmisión televisada del funeral.

Como antes mencionabamos, varias personalidades de la historia británica están enterradas aquí.

Uno de los lugares preferidos de los visitantes es el rincón de los poetas, donde descansan los restos de Charles Dickens, Geoffrey Chaucer, Samuel Johnson y Rudyard Kipling.

También podemos visitar las tumbas de eminentes científicos británicos como Isaac Newton y Charles Darwin. Distinto fue el caso de Oscar Wilde, que tras años de marginación por su homosexualidad, se le puso una placa conmemorativa en 1995.

En la Abadía de Westminster se custodiaba hasta 1996, la piedra del Destino.
En el pasado, también se podía ver la Piedra del Destino, que es la piedra de coronación escocesa, permaneció debajo de una silla de madera y formó parte de las ceremonias de coronación. Sin embargo, a mediados de 1996 el gobierno decidió devolverla a Escocia y hoy luce en el Castillo de Edimburgo.

La historia de esta piedra es muy particular...llamada Piedra del Destino o Piedra de Scone (ya que pertenecía a la abadía escocesa que llevaba ese nombre y fue destruída y sobre cuyas ruinas se erige el Palacio de Scone), es un bloque de arenisca que utilizaban los escoceses en la Edad Media en las celebraciones de coronación de sus reyes. En el siglo XIII fue capturada por el rey Eduardo I de Inglaterra y llevada a la Abadía de Westminster.

La leyenda afirma que la Piedra del Destino es la utilizada por Jacob para apoyar la cabeza en el pasaje del Génesis en el que sueña con la llamada Escalera de Jacob. Otra leyenda sostiene que esta roca fue traída a Escocia por la hija de un Faraón egipcio, llamada Scota o Scotia, a través de España e Irlanda, y otra distinta afirma que se trata del "altar móvil" empleado por San Columba, apóstol de los pictos, durante su tarea de evangelización.

Los orígenes históricos de la Piedra como elemento de los rituales de coronación tampoco están muy claros.

Una leyenda tradicional afirma que Roberto I de Escocia (Robert the Bruce) regaló un pedazo a los irlandeses en agradecimiento por su colaboración en la batalla de Bannockburn. El fragmento de piedra, otorgado a Cormac McCarthy, rey de Munster, fue instalado en su fortaleza del Castillo de Blarney, por lo que pasó a ser denominada Piedra de Blarney.

La piedra no se traslada en ningún momento de la Abadía de Westminster hasta los años 50 en que es robada por unos estudiantes escoceses, que al extraerla de la Silla de San Eduardo bajo la que se encontraba la piedra se parte en dos... la mayor parte de los pedazos se esconden en Kent durante semanas en la parte trasera de un coche, mientras que uno de los pedazos más pequeños, tras unos días en Leeds acaba en manos de un político de Glasgow que hizo que fuera reparada por el cantero profesional Robert Gray.

El resto de la piedra fue abandonado el año siguiente en la Abadía de Arbroath, se recupero pudiendo llegar a tiempo para la coronación de la Reina Isabel II de Inglaterra en 1953.

Es entonces cuando se devuelve definitivamente a Escocia en 1996, a iniciativa del gobierno conservador del Primer Ministro John Major, con la condición de que volviera a la Abadía de Westminster para las futuras coronaciones. Y como comentabamos con anterioridad, allí la podemos vistar, en el Castillo de Edimburgo junto con toda la colección de joyas de la Corona escocesa.


Para terminar mencionaremos que una de las mejores maneras de conocer la Abadía es asistir a uno de los servicios religiosos, cuando se pueden escuchar los coros en medio de una acústica única. Para visitarla tendremos que revisar los horarios de los oficios religiosos, y tener en cuenta que aunque el acceso a la nave de la abadía es gratuíto no es el caso de las diferentes capillas, cuyo acesso es de pago.