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" El Museo Británico es uno de los mayores museos de antigüedades de todo el mundo y el más grande de Reino Unido. Museo siempre polémico, sigue siendo criticado sobre la obtención sus obras de arte ya que muchos lo consideran un expolio.
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El museo nace gracias a la colección privada de un médico y naturista: Sir Hans Sloane, que en su testamento donaba estos 80.000 artículos a su muerte en 1753, al estado británico. La colección constaba de 40.000 libros, 7.000 manuscritos, obras de Durero, su colección de ciencias naturales y medicina, y antigüedades de Egipto, Grecia, Roma, de Oriente Medio, Extremo Oriente, y de América...para completar esta espectacular colección el estado también adquirió la biblioteca de Sir Robert Cotton y la del anticuario Robert Harley.

Nacido a partir de una nutrida donación al estado por parte de Sir Hans Sloane, el British Museum ha llegado a ser en nuiestros días uno de los museos más importantes del mundo.
Todos estos artículos se alojaron en un principio en una mansión del siglo XVI, la casa Montagu, quedando abierta al público en 1759.

A parte de las múltiples donaciones de particulares y de las adquisiciones por parte del estado, gran parte de los objetos que allí se exhíben provienen de los botines de campaña de las acciones militares que Inglaterra llevaba a cabo y de sus colonias, por ejemplo, la derrota de Francia en la batalla del Nilo, permitió que el Museo Británico adquiriera en 1801 la célebre piedra de Rosetta, que hoy podemos encontrarla nada más entrar en el museo, aparte, en esta contienda consiguió hacerse con multitud de antigüedades de Egipto, lo que ha convertido su sección de Egipto Antiguo en la más importante después de la del Museo Egipcio de El Cairo. Muchos de los egiptólogos más eminentes realizan sus estudios en Londres, precisamente por esto.

La mansión Montagu llega un momento en el que no puede albergar la colección que cada vez es mayor, y el Parlamento decide construir un nuevo edificio, tras la mudanza de todos los bienes a la nueva sede, la mansión es demolida en 1845.

Reune entre sus numerosas piezas obras de arte de gran relevancia que llegaron a formar parte de esta colección gracias a los botines de campaña de los ingleses a lo largo de su historia. Esta obtención de las piezas sigue siendo muy criticada hoy en día, ya que muchos lo consideran un expolio.
Por aquel entonces la colección ya contaba con gran número de esculturas griegas y romanas, entra ellas los Mármoles de Elgin (los mármoles de El Partenón), que hoy son objeto de controversia, ya que Grecia quiere que les sean devueltos. Estas obras de arte junto a todo el arte egipcio, las colecciones que donó Sir Hans Sloane , y demás quedaron desbordadas con la donación de Jorge IV de parte de la biblioteca de su padre. Ya en la nueva sede, esta recopilación sin igual, atrae a conservadores e historiadores, y por primera vez se comienza a clasificar y catalogar las piezas. El catálogo se publicó en 1808.

Las piezas que hacían referencia a las ciencias naturales se trasladan al Museo de Historia Natural, la razón siempre es la misma, la falta de espacio, y que gracias a ello, se van buscando nuevos emplazamientos para las piezas en museos cada vez más específicos, parte de la colección etnográfica ahora se puede ver en el Museo de la Humanidad, o como ha sucedido con la mayor parte de la biblioteca, que aunque aún se conserva gran cantidad de volúmenes en el British museum y una impresionante Sala de lectura, el grueso de la colección ha formado la Biblioteca Británica, que queda separada del museo en 1973.

Enumerar las obras de arte más importantes que podemos ver en nuestra visita es algo imposible...cualquier continente que escojamos está representado en sus salas, arte asiático, la mayor colección de numismática del mundo, la mayor recopilación de porcelanas chinas de Europa....También cuenta con obras pictóricas, pero son escasas...las obras de Durero que formaban parte de la colección fundadora del museo, dibujos de Miguel Angel, de Goya...grabados...

Es un día no se puede ver todo. Siguiendo un acta fundacional del Museo Británico la admisión al mismo es libre y gratuíta, exceptuando determinadas galerías y exposiciones no permanentes. Además el museo se jacta de facilitar el ingreso a toda persona "estudiosa y curiosa".Una de las razones que lo hacen uno de los más visitados.

El museo cuenta en la actualidad con más de siete millones de objetos, pero de todo lo que posee, sólo se puede exponer una pequeña parte, ya sea por falta de espacio porque se encuentren en periodo de restauración o bajo estudio, ya que cuenta con su propio departamento de conservación y su laboratorio de estudio.

Lo que comenzó siendo un museo completo y muy general, con el paso de los años va especializandose y generando otros museos, como el de Historia Natural, donde se aloja parte de la colección inicial, o la Biblioteca Británica.
Este fondo que tiene el museo de obras ocultas, que están guardadas en su subterráneo, se van exhibiendo a lo largo de los años en exposiciones temporales, también publican numerosos catálogos y manuales sobre las colecciones. Estas exposiciones son las que normalmente suelen ser de pago.

Es un museo que aún se encuentra en expansión, de hecho una de sus últimas ampliaciones se finalizó en el año 2000, y se trata del Gran Atrio o Great Court que se ha convertido en una gran plaza cubierta, la mayor de Europa, de cristal y acero... Es lo que nos encontramos al entrar, desde aquí se nos da paso a las diferentes salas, en el centro del Atrio se encuentra la enorme Sala de Lectura o Reading room, donde antes se encontraba lo que hoy es la Biblioteca Británica, la sala está abierta para cualquiera que lo desee, y de hecho el Atrio es la única parte que tiene un horario diferente al del resto del museo, ya que su hora de cierre es posterior al de las salas. Allí están también las tiendas de recuerdos y es en este piso donde la mayor parte de las salas se utilizan para las exposiciones temporales que organiza el museo.

Básicamente el museo se compone de dos pisos y un sótano en los que por orden cronológico nos da la oportunidad de pasearnos por el arte desde sus comienzos hasta la actualidad.

Si entramos en el museo, en la zona que queda a nuestra izquierda es donde comienza la colección permanente, comenzando por el arte egipcio antiguo. Una enorme sala nos presenta multitud de esculturas egipcias, la piedra Rosetta esta ahí, sarcófagos, momias de todo tipo: humanas, de animales, juguetes, instrumentos musicales de entonces,bajorrelieves, e incluso datos sobre cómo se transmitía la cultura de los escribas de uno a otro o qué hacían si uno se equivocaba al transcribir algo....

De ahí pasamos a contemplar obras como las puertas de los palacios del imperio Asirio, Palestina y el antiguo oriente próximo. Nos va preparando para la inmensa sala de arte griego en la que se encuentra la colección del Partenón...esta sala en concreto se llama la Sala Duveen, en ella encontraremos un templo griego entero, los relieves del Partenón, esculturas griegas de dioses y héroes, incluido el famoso busto de Pericles.

Podemos ver arte prehistórico, armaduras, monedas, relojes (explicando los distintos mecanismos que pueden utilizar), porcelanas, armas... es uno de los museos más completos del mundo. Con la peculiaridad añadida que no hay separaciones físicas entre el visitante y las piezas, no hay cordones de terciopelo, así que nos podemos acercar para apreciar los detalles de las obras, eso sí son tocar, ya que nos podemos buscar un problema con los vigilantes.

Las colecciones que más suelen llamar la atención del visitante, son la griega y la egipcia, ya que en ningún museo del mundo que no se encuentre en Egipto o Grecioa podremos ver obras tan importantes.
Como antes mencionabamos esl Museo británico es uno de los más polémicos y criticados junto al Louvre, por la forma en la que ha conseguido hacerse con ese patrimonio. Muchos países se consideran expoliados por Inglaterra y piden la devolución de las obras de arte a su lugar de origen. Este es el caso de Grecia, cuyo gobierno lleva muchos años pidiendo, la devolución de los restos del Partenón. En este caso el Museo Británico se pronuncia diciendo que fue el gobierno quien compró las piezas a Lord Egin, quien a su vez las comprara al Imperio Otomano, con lo cual no son el producto de ningún expolio. Pero es un tema que no está muy claro, ya que otras fuentes aseguran que fueron sacadas de Grecia bajo el soborno que realizara Lord Egin a funcionarios griegos. La idea del gobierno griego es reunir todas las obras para que se puedan exhibir en el templo al cual pertenecen, Inglaterra por su parte esgrime el argumento de que las obras no habrían podido ser conservadas en los países de origen. La controversia continua, y la postura del gobierno griego ha animado a otros países a reclamar también la devolución de piezas, como es el caso de Egipto y de Nigeria.

Hasta el momento el Museo Británico no ha devuelto ninguna pieza, y responde a estas peticiones diciendo que según una ley promulgada por el Parlamento en 1753, se prohíbe la salida del país de cualquier pieza a no ser que sea un duplicado, para preservar las obras.

También hay que tener en cuenta que frente a la dudosa adquisición de algunos de estos materiales, muchos de ellos han sido fruto de investigaciones inglesas en distintos países que fueron subvencionadas en gran parte por particulares.

Tampoco sabríamos cual habría sido el destino de esas piezas si un Museo no se hubiera hecho cargo de ellas, ya que en algunos países como Egipto, cuando se iniciaba una excavación muchas veces se encontraban con tumbas que habían sido expoliadas por los propios lugareños para el beneficio propio.